Es importante
seguir la rutina diaria en el cuidado de la piel y un paso
imprescindible de ésta que no nos podemos saltar es aplicar
protección solar después de la crema hidratante, si esta última
además lleva factor solar mejor que mejor. Es un hábito al que
tenemos que acostumbrarnos para que se haga instintivamente a diario,
ya que los daños producidos por la radiación ultravioleta sobre
nuestra piel son muy difíciles de tratar y lo mejor es evitarlos en
la medida de lo posible. Hay que recordar que la piel tiene memoria y
con el paso de los años todo sale, así que no debemos exponernos al
sol sin la adecuada protección solar, sobre todo por un largo
periodo de tiempo y en las peores horas del día.
